Texto completo de las páginas 38 a 41 de la revista argentina «2001», ordenado por UMMO-Ciencias: la carta y el artículo de «Fernando Eguizábal», la respuesta de René Fouéré y la carta de Fernando Sesma. Al final, la fotografía de la página original de la monografía. Transcrita por UMMO-Ciencias a partir del original escaneado. Ver el original escaneado (pdf).
[Encabezado manuscrito en la copia: «Nº 609. Revista "2001", Buenos Aires, Nº 20, marzo 1970». Las fotocopias proceden del archivo de Ignacio Darnaude Rojas-Marcos (Sevilla), cuyo sello figura en ellas; los números manuscritos 609 a 613 son los de su catalogación.]
...A TRAVES DE NUESTROS COLABORADORES EN EL CONTINENTE EUROPEO, TRANSCRIBIMOS LA RESPUESTA QUE EL FRANCES RENE FOUERE, SECRETARIO GENERAL DE GEPA (GROUPEMENT D'ETUDES DE PHENOMENES AERIENS, PARIS) Y DIRECTOR DE LA EXCELENTE REVISTA "PHENOMENES SPATIAUX", RECIBIO DE CIENTIFICOS PERTENECIENTES AL CELEBRE CENTRE NATIONAL DE LA RECHERCHE SCIENTIFIQUE (FRANCIA). TODO ESTO, UNIDO SUTILMENTE, DA UNA IDEA MAS CLARA DE ESE EXTRAÑO PROCESO QUE —COMO YA DIJIMOS— AMENAZA EN CONVERTIRSE EN EL ESCANDALO CIENTIFICO DE LA ULTIMA DECADA. YA NO HAY DUDAS. LOS INFORMES —DE ALTISIMO NIVEL— QUE LOS (O NO) HABITANTES DE UMMO ECHAN AL CORREO DESDE DIVERSAS PARTES DEL PLANETA, EXISTEN. SOBRE QUIEN O QUIENES PUEDEN SER ESE "ALGUIEN", TODAS LAS HIPOTESIS SON VALIDAS (A DECIR DE NUESTRO AMIGO ANTONIO RIBERA). ESTAS MISIVAS QUE PUBLICAMOS Y LAS FOTOGRAFIAS ADJUNTAS, ABREN UNA NUEVA PUERTA A ESTE APASIONANTE JUEGO DE LA VERDAD.
[Reproducción del sobre, certificado, dirigido a: «Sr. Director Revista 2001, C/ Córdoba 1367, Buenos Aires (Rep. Argentina)»]
Señor DIRECTOR de la REVISTA 2001
BUENOS AIRES, Rep. ARGENTINA.
Apreciado Director:
Al leer las crónicas que la revista de su digna dirección viene publicando con referencia al affaire Ummo o Oummo, me he sentido tentado de remitirle, sin reivindicar compensación alguna por mi parte, unas cuartillas que intentan ¡nada menos! que suavizar en algún modo el áspero embrollo de este enigma.
Soy antiguo periodista español, residenciado en México desde el año 1939 y mi primer y eventual contacto con este asunto se relaciona con unos documentos recibidos por un magnífico amigo mío, profesor de Física, en el país de mi adopción.
He aprovechado este viaje de negocios a mi antigua y querida España: a mi añorada siempre tierra vasca, para "husmear" un tanto en los círculos de Barcelona y Madrid, en busca de nuevas noticias que iluminen un poco más este sombrío asunto de Oummo.
Naturalmente no he descubierto sus raíces, pero creo que he logrado perfilar con más imparcialidad, parte de los supuestos que en estos últimos meses se han divulgado cara al público.
Permítame Director, que le exprese mis deseos de que con su valiosa colaboración y la de otros anónimos investigadores consigamos esclarecer el enigma. Le enviaré para su publicación si usted así lo acepta, el resto de mi estudio.
Mis mejores deseos:
FERNANDO EGUIZABAL
Parque de las Avenidas, 11
MADRID (España)
P. D.: Le remitiré mi nueva dirección, pues me alojaré próximamente en San Sebastián.
[Anotación manuscrita: «Nº 610»]
Yo espero que todo el enorme revuelo suscitado estos últimos meses alrededor del asunto Oummo (en español: Ummo) vaya clarificando sus primitivos supuestos.
Mi interés por el tema se inicia en el año 1964, cuando un buen amigo mío especializado en mecánica cuántica, recibió por correo aéreo unos singulares documentos fechados en Adelaida (AUSTRALIA). El interés no se acentuaba tanto en la alta calidad de los trabajos escritos, que a juicio de este estudioso podían calificarse de inéditos, como la sorpresiva identidad que pretendían adoptar los desconocidos remitentes. ¡¡Exploradores procedentes de un lejano Planeta!! Todas las hojas iban estampilladas con una grosera marca en tinta naranja en la que aparecía una especie de distintivo en forma de H asimétrica con una barra central cruzada.
Como los datos enviados eran valiosos, las sucesivas remesas se multiplicaron, y los inteligentes y no desprovistos precisamente de buen sentido del humor, australianos, sólo exigían una moderada reserva, el hecho no tuvo más consecuencias, que las inevitables cábalas y comentarios en un estrecho círculo familiar.
Recuerdo que se hizo una gestión cerca de un departamento oficial del gobierno australiano con resultado infructuoso.
A primeros de este año, llegaron desde España y Estados Unidos a México, dos noticias que aportaron nuevas dimensiones al asunto. Lo que creíamos una inocente broma de los colegas de mi amigo, empezaba a teñirse con extraños colores.
Este viaje por motivos profesionales a España, me ha servido además, no sólo por encargo expreso de este buen compañero, sino porque el asunto me ha seducido desde el primer momento, para realizar por mi cuenta algunas investigaciones. Mis visitas a Barcelona y Madrid, algunas entrevistas realizadas y la discreción mantenida por mí, que he considerado esencial para abordar algunos espinosos aspectos del problema, me han permitido alcanzar una perspectiva desapasionada y buen número de datos objetivos.
Mi primera visita al círculo del Profesor Sesma, en un céntrico café de la madrileña Avenida de Alcalá, me causó un estupor inenarrable.
Creo que si ustedes visitasen el histórico sótano donde el malogrado leader del Fascismo español, José Antonio Primo de Rivera celebraba sus conciliábulos nazis, sentirían en sus tuétanos el mismo extraño exotismo del ambiente: místicos Zen, una mujercita menuda y con ojos vivaraces que los asistentes ahuecando la voz llamaban "Pili la endemoniada", jóvenes ansiosos de penetrar los arcanos de la Alquimia, damas otoñales aspirando el humillo de una varilla de sándalo, estudiantes socarrones y hasta intelectuales de mirada hermética, ingenieros, psicólogos, médicos, ávidos de palpar con sus tímpanos la magia dialéctica del "maestro"; claro que éstos últimos se mostraban escépticos hacia el valor de sus palabras.
Ni una sola vez durante las tardes que me introduje en el viejo salón presidido por un viejo fresco representando una ballena sonriente, escuché en público la menor alusión a Oummo.
Mis entrevistas en Barcelona y Madrid, así como la vasta documentación que poseo al respecto, me han permitido elaborar una serie de efemérides relativas a Oummo y su grupo.
Ello me permite afirmar categóricamente con pruebas incontrovertibles, que don Fernando Sesma sólo tuvo acceso accidental al affaire Oummo cuando éste ya estaba "cociéndose" años antes en círculos muy restringidos, dentro de otros países (México en 1964, Australia 1964, Francia 1959, Canadá 1963, España 1965, U.S.A. 1963). Al menos de entonces datan las referencias comprobadas que poseo. Nada prueba que en Madrid u otro lugar de esa nación, persona alguna tuviese acceso a información de esta índole.
Aunque volveremos de nuevo sobre la pretendida identidad de los Oummitas, todos sabemos ya, que en primer lugar se dirigieron a determinados intelectuales de unos pocos países, buscando con fines insospechados relaciones de carácter filosófico, científico y tecnológico que en principio fueron abrigadas por un enrarecido ambiente de sigilo y secreto. Algunas de estas personas con muy buen criterio, desconfiaron de esos tintes misteriosos que impregnaban los documentos recibidos, y se limitaron a comentar el suceso con los más íntimos. Los más astutos e inteligentes se aprovecharon del sorprendente cúmulo de trabajos inéditos que como maná llegado del cielo les ofrecían unos desconocidos sin exigir nada a cambio, más que una gran reserva, y para no desprestigiarse profesionalmente o bien temiendo futuras implicaciones de carácter político que pudieran extorsionarles de algún modo, guardaron un impenetrable silencio que estos días empieza a resquebrajarse.
Pero un segundo sector de personas afectadas estuvo constituido por algunos de los especialistas en UFOLOGIA (Estudio de los llamados Platillos Volantes).
Sabemos que entre ellos los hay de un prestigio bien ganado por la probidad de sus métodos de análisis, como Aimé Michel y otros más sospechosos por inclinarse hacia el esoterismo y la fantasía, como el fallecido Adamski.
Una fotocopia que guardo en mi poder (escrita por los mismos agentes del grupo Oummo) ofrecen una extraña aclaración de las razones que les movieron a dirigirse entre otros, precisamente a uno de estos últimos, don Fernando Sesma, español que une a su fácil verbo y amena dialéctica, una constelación de ideas delirantes.
Es así como el hermetismo celosamente guardado durante algunos años en otras naciones fue roto por el comprensible afán exhibicionista de un señor que es quizás el menos autorizado para ofrecer una versión coherente de este asunto tan extraño.
Sus mismos contertulios me aseguraron que a los pocos meses de recibir folios y folios con descripciones de carácter científico (y pese a que el nivel intelectual de los mismos he podido comprobar que es muy inferior al de otros documentos análogos) el famoso profesor Sesma, en una de sus destempladas conferencias aseguró que todo lo referente a Oummo le parecía un fraude, por lo que prefería quedarse con sus otros fantásticos "extraterrestres", que según su versión, se convierten en gatos y mariposas. En una palabra: excluía de sus esquemas mentales una supuesta "civilización" porque el "profesor" no entendía las fórmulas matemáticas ni los circuitos eléctricos de aquellas páginas, y porque las Oummitas no hablaban en sus textos de números mágicos o exóticas alienígenas que ponen huevos.
Algo muy importante a juicio mío pude comprobar: unos pocos días antes del paso por el Poblado de San José Valdera y el aterrizaje extraño en las inmediaciones del actual Rancho-Restaurante "El Caney" de una singular nave circular sobre cuya base pudo apreciarse el famoso distintivo de Oummo, y que el escritor español don Antonio Ribera describe en sus obras, algunos ciudadanos españoles, entre los que se encontraba el citado Sr. Sesma, recibieron una misteriosa notificación en la que a más de hacer una somera descripción del vehículo, se adelantaba una fecha previsible para su aparición, y un área de algunos kilómetros de radio sobre la que tal nave debería posarse. El documento expresaba unas veladas amenazas para el caso de que las autoridades del mando aéreo interceptasen el vehículo.
Ante más de treinta personas fue leído el texto. Entre ellas se encontraban licenciados, ingenieros, funcionarios de Estado, que firmaron al dorso para hacer constar su previa recepción. Un discreto silencio se mantuvo hasta el momento en que la prensa de la capital española daba a conocer el 2 de junio de 1967 la versión ofrecida por centenares de testigos.
Un interrogante me plantée cuando pude constatar que todo esto había ocurrido tal como lo relato. ¿Cómo los firmantes no se lanzaron a explorar la zona por aquellas fechas?
Sin embargo, esto fue precisamente lo que hicieron algunos de ellos, los menos escépticos. Un tal don Joaquín Martínez que no he podido localizar, recorrió las proximidades de la urbe armado de tomavistas, otros deambularon por las carreteras cercanas sin demasiado entusiasmo, pensando tal vez que la carta anónima era producto de un desequilibrado. La extensión amplia de la zona marcada, y la apatía junto a la falta de un programa coherente de exploración, inhabilitaron para los asistentes a aquella histórica reunión, una ocasión difícilmente repetible.
Fue entonces cuando el inefable señor Sesma abrió la caja de Pandora y develó ante la opinión pública todo el misterio de los agentes de Oummo, mediante un libro burdamente editado y peor escrito donde el autor mezcla sus ingenuos y mediocres comentarios con los párrafos, menos interesantes y más superficiales de los textos Oummitas llegados a su poder.
Hay que decir en su favor que en los escritos que le remitieron se advierte un estilo, y un carácter científico de escaso valor como corresponde al bajo standard intelectual de las personas que habitualmente forman su círculo. El contraste con otras copias que obran en mi poder es evidente. (La página que envío fotografiada corresponde a una monografía que fue recibida en Monterrey, México, el día 7 de octubre de 1964). El sello que figura al pie venía impreso en una tinta de color pardo, amarillento.
Pero el tantas veces traído a colación, Sesma, aunque no parecía encontrarse muy felizmente entre unos mensajes que traducían extrañas unidades físicas en su versión oficial de milibares, ergios y micro voltios, y llegó incluso a refutarlos como fraudulentos, ha quedado entre los pocos informados especialistas de España y Sudamérica como "descubridor" de Oummo. La historia nos tiene ya acostumbrados a estas veleidades.
Lamento por tanto discrepar de algunos de mis antiguos compatriotas que se atribuyen tal título. No niego la posibilidad de que alguien hubiese recibido en ese país las extrañas cartas antes que en México, pero las pruebas que poseo indican por el momento que esto no es así.
En un próximo artículo, expondré mi particular hipótesis en torno al origen de esos esotéricos comunicantes. Mi viaje a España ha clarificado muchas ideas sobre los mismos. Lástima que mis exploraciones por las cercanías del Rancho "EL CANEY" no fueran tan fructuosas. El paso del tiempo debió borrar toda posible huella del aterrizaje. Sólo un anagrama impreso borrosamente en las paredes de un inmueble en ruinas (véase fotografía) podría facilitar alguna imperceptible pista. ¿Acamparon allí aquella noche?
Todo lo que podemos adelantar es que la perspectiva de este affaire está saturada de dudas, contradicciones, y protegida por un muro de silencio que guardan celosamente los iniciados.
[Anotación manuscrita: «Nº 612»]



[Anotación manuscrita: «Nº 611»]
El siguiente texto, traducido de una carta enviada en francés al prestigioso investigador de OVNIS, don Antonio Ribera —residente en Barcelona— da una idea clara del nivel al cual se mueven los "informes ummitas". ¿Existe una conclusión?
"Ciertamente está usted impaciente por conocer la opinión de los especialistas al respecto de los papeles que me ha confiado... Remití el texto sobre el espacio a un físico notorio que desea quedar en el anonimato. Difícil hubiera sido encontrar alguien más calificado que él. Desgraciadamente, le resulta muy complicado leer el español, y no ha concluido o por lo menos no había concluido de leer ese texto cuando espontáneamente me telefoneó para decirme, en sustancia:
«Pienso que se trata de una broma magníficamente montada por gentes que conocen admirablemente la física moderna. No sólo se expresan como Terrestres sino, que lo hacen en el lenguaje de los físicos occidentales, europeos». Yo le hice notar que si son extraterrestres inteligentes, es natural que se esfuercen por hablar la lengua de las gentes a las cuales se dirigen.
Un antropologista, encargado de las búsquedas del CENTRO NACIONAL DE LA INVESTIGACION CIENTIFICA se había interesado particularmente (aún el físico se había interesado también pero éste no lo había leído todavía) por el texto referente a las bases biogenéticas de los seres que viven en el cosmos. Lo había tomado en principio con una impresión más bien desfavorable porque los diseños de las ramificaciones que figuran en la página 23... le habían parecido muy elementales. Pero al día siguiente, luego de haber comenzado la lectura del texto, me llamó por teléfono para decirme: «¡Si se trata de una broma —lo dudo cada vez más— es una broma genial! Estimo el texto no sólo apasionante sino genial. Hay en ello una idea simple, tan simple que uno se asombra de que nadie la haya tenido antes, y, sin embargo, en mi conocimiento, eso no se encuentra en ninguna obra de biología».
Añadió que, sobre ciertos puntos, sentíase sobrepujado por el documento que, en biología, recurre a conocimientos de física que a él le faltan.
Me dijo que estaba traduciendo el texto y estableciendo una versión francesa dactilografiada.
Por otra parte, un ingeniero electrónico ha hecho una traducción francesa del texto referente al espacio.
Y he aquí que pongo punto a esta nota a título provisorio.
Antes, Fouéré escribe este comentario:
«Paul Misraki ha estado fuertemente impactado a la vista de todos los documentos que le he mostrado. Piensa como yo que, si es una mistificación, es, a todas luces, extraordinaria».
[Anotación manuscrita: «Nº 613»]
[Reproducción del sobre, por correo aéreo, dirigido a: «Sr. D. Enrique Llanas, Director Ejecutivo de "2001", Editorial M.B.H., Córdoba 1367, Buenos Aires (Rep. Argentina)»]
FERNANDO SESMA
Fernando el Católico, 6
Madrid (15) - Teléf.: 257 24 52.
Desde 1968 no he contestado a ninguna carta. Tampoco volví a escribir sobre el tema. Gracias a la prensa y televisión adquirí cierta popularidad, y también coseché una rica gama de hirientes atributos: mitómano, impostor, mente desequilibrada o bien, extraño humorista, visionario o persona que vive de los sueños extraterrestres.
Es el precio que ha de pagar quien tiene el valor de dar fe de sus propias experiencias, sin respeto humano ni prejuicios vinculados al protocolo convencional.
Pero lo justo es que hubiese figurado, entre tanta crítica negativa, el reconocimiento de mi incesante propaganda y que ha resistido el paso esterilizante de los años, así como mi constante ejemplo para vencer el miedo al ridículo y otros miedos, y servir de estímulo para que los testigos se atrevan a hablar. Sin embargo, no se ha tenido en cuenta. Pero todavía, cuando se citan experiencias y pruebas en las cuales yo he sido el testigo principal se guarda en estos casos un riguroso silencio con lo cual sólo me quedo con lo que pueda desprestigiarme. (Recuérdese para no citar más que una, la prueba de San José de Valderas del 1º de junio de 1967, anunciada por mí y firmada por muchos testigos el 30 de mayo del mismo año).
Junto a esta íntima decepción, experimenté otra más grave por su universalismo. Los investigadores científicos de los OVNIS no hacen otra cosa que una especie de coleccionismo de casos con comentarios más o menos habituales y escamoteando siempre el hecho más desconcertante y fundamental de que LOS EXTRATERRESTRES SE CONTRADICEN.
En cuanto a las investigaciones que se titulan espirituales o místicas, sólo podemos decir que se reducen a recibir mensajes para que seamos buenos y la Humanidad no se destruya, olvidándose de que el consejo es lo más fácil de decir y lo más difícil de hacer.
Por todo esto me prometí reservarme mis investigaciones, limitándome a anticipar algunas cosas en mi último libro "LA LOGICA DEL VISITANTE DEL ESPACIO" (Edit. Tesoro, Avda. José Antonio, 43. Madrid).
¿Resultaba oportuno en estas condiciones contestar a las muchas cartas que recibía?
Continué, esto sí, con mis charlas semanales en el Café León porque esto, en cualquier caso, era como una antena y un barómetro, pero sin salirme de los límites que me había fijado.
Pero ha pasado el tiempo y afortunadamente no lo he perdido. Con independencia de la preparación de una obra, práctica y demostrativa, hoy puedo asegurar una cosa: LOS MENSAJES Y CONDUCTAS DEL VISITANTE DEL ESPACIO SE REALIZAN EN UN LENGUAJE COSMOSIMBOLICO —UNICO LENGUAJE UNIVERSAL— (cuando pretenden traducirse en nuestra gramática lógica resultan incongruentes, inevitablemente contradictorios).
¿Por qué han elegido este de comunicación y manifestación? es el que se dirige a nuestro subconsciente o superconsciente y también —y sobre todo— a lo que pudiéramos llamar nuestro Espíritu Planetario, factor esencial de nuestra humana evolución.
En una de mis entrevistas con José Luis Jordán Peña, que se declaró autor de todo el dossier UMMO, me mostró justamente esa página: la misma que la revista "2001" reprodujo en 1970 como parte de la monografía recibida en Monterrey. Yo la fotografié en un momento en que él salió. Es la que aparece a continuación, limpiada en lo posible de reflejos y de la dominante de color de la toma original.
La página lleva la indicación «H-5» en la esquina superior, los dibujos de los dos entornos de influencia con los átomos de Kripton coloreados a mano, el sello de UMMO en verde al pie y, a la derecha, una nota adhesiva con la palabra «INÉDITO». Puede compararse con la reproducción de la revista que figura más arriba: es la misma página, en su versión original en color.

[Transcripción del texto mecanografiado visible en la fotografía y en la reproducción de la revista. Las fórmulas se indican entre corchetes; pueden verse en la imagen.]
Atribuyamos unos valores arbitrarios, Ra y Rb a los radios de los respectivos entornos de influencia para [símbolo] y [símbolo] (Como indicábamos en el párrafo anterior: S no ejerce influencia alguna. Puede considerarse en este caso como un parámetro neutro, a efectos del proceso de transmisión de Flujo informativo entre ambos átomos de Kripton.)
Le invitamos a reconsiderar antes de analizar las fases conexas de esta Red, una noción tópica de la llamada por ustedes los terrestres: Entropía de Información ( Vea la Imagen 23 ) y página 11
En cada intervalo elemental de tiempo, las tensiones termodinámicas, generan flujos energéticos térmicos de pequeña magnitud e (t-τ): Fijemos el intervalo como 0 ≤ τ ≤ t
[fórmula de e]
De modo que una entropía de información que sobreentiende la noción usual sería
[fórmula de - S1(y,t)]
Entonces ustedes dirían ( El Planteamiento en Ummo sería distinto pues el concepto de flujo informativo presenta una notable diferenciación de carácter semántico) que la distribución denominada por los matemáticos terrestres, canónica, viene dada por:
[fórmula de fm] — Representa la energía cinética del sistema y T su Temperatura termodinámica
El Flujo térmico macroscópico, vendría dado ( previa simplificación) por
[fórmula de E(τ, y)] — Lo que permite obtener valores k = 1, 2, 3, ......
de donde
[fórmula]
de manera que la distribución canónica resuelta sería
[fórmula de fo]
Existe otra cuestión en la que es preciso insistir antes de seguir adelante: Esta imagen de centro generador de Flujo informativo nos sirve de modelo Termodinámico que haría mas comprensible el concepto real de centro generador integrado la cadena de IBOSOO UU coordinados que ustedes los Terrestres llaman átomo de Kripton. Naturalmente como le aclaramos en la pagina 8 el flujo informativo emitido por los haces de ejes del complejo de IBOSOO UU, no puede tener carácter térmico, ni siquiera es correcta la voz " emitir " para definir el proceso, puesto que podría inducirles a pensar que ambos elementos de la Red situada en el neuroencéfalo, intercambian cuantos energéticos en una secuencia codificada que constituya el núcleo del mensaje. No: El modelo precedente es válido para los intervalos de tiempo, reseñados.
Además: ¿Que influencia podría tener la distancia S (Imagen 24) entre ambos átomos de Kripton, a efectos del tiempo de transmisión? Eviden-
[La página termina aquí.]